MARCOS ARGUELLO – DIRECTOR DE GRAFICENTRO
En el ámbito de la innovación tecnológica, se espera una inversión creciente en equipos de impresión digital de alto rendimiento. Estos sistemas están destinados a complementar el Offset tradicional al permitir tiradas cortas y la personalización masiva, lo que, a su vez, facilita la oferta de “valor añadido” y tiempos de respuesta más rápidos.
Adicionalmente, será crucial la adopción de la automatización en procesos como la preprensa, el flujo de trabajo y la terminación, cuyo objetivo estratégico es reducir los costos operativos, las mermas y los tiempos de entrega. Dentro de este panorama, el sector del packaging continuará siendo el principal motor de crecimiento, demandando tecnologías más avanzadas para poder satisfacer las exigencias de las industrias exportadoras paraguayas.
En cuanto a la responsabilidad ambiental, se prevé un aumento significativo en la demanda de materiales ecológicos y certificación. Esto implica el uso de materiales reciclables, papeles certificados y tintas ecológicas. En consecuencia, las empresas gráficas deberán adoptar certificaciones de gestión ambiental para consolidarse como proveedoras de grandes corporaciones nacionales e internacionales. Además, la eficiencia energética y la reducción de residuos son aspectos inherentes a las nuevas maquinarias, las cuales son más eficientes en el uso de energía y minimizan la merma. Estratégicamente, esta realidad conlleva la necesidad de implementar programas rigurosos de reciclaje interno y la optimización de planchas y sustratos.
El cambio más profundo que se ha enfrentado en la trayectoria como líder gráfico fue la migración del proceso analógico tradicional al flujo de trabajo digital y el Diseño Digital. Este proceso implicó una transformación, comenzando con la llegada del Desktop Publishing (DTP), que redefinió el diseño, haciendo que dejara de ser un servicio de la imprenta para convertirse en un proceso manejado por diseñadores externos. Esta evolución requirió que la imprenta se adaptara a la recepción de archivos digitales y a la gestión de sus constantes errores. De manera simultánea, la plancha de impresión transitó con el CTP, pasando de ser un proceso fotográfico a un proceso digital directo.
Para enfrentar esta profunda transformación, se aplicó una preparación estratégica para el cambio. En primer lugar, se realizó una inversión tecnológica crítica, adquiriendo sistemas de CTP y servidores de preprensa. Esta decisión eliminó la sala oscura y los químicos, generando un salto de calidad y velocidad inigualable. En segundo lugar, fue necesario reconvertir al talento humano mediante una capacitación intensiva.
Los diseñadores se formaron en la gestión de archivos digitales, la calibración de color y el software de flujo de trabajo, además de que se integraron nuevos profesionales con un perfil de diseño digital y sistemas. Finalmente, la estandarización de procesos fue clave. Se implementaron protocolos estrictos de calidad y control de archivos para asegurar que la transición del diseño en pantalla al impreso offset fuera predecible y sin errores, manteniendo la calidad que siempre ha caracterizado a Graficentro.