La creencia de que la inversión es exclusiva para quienes poseen gran capital o que se debe alcanzar una “vida completamente ordenada” antes de comenzar, frena el primer paso hacia la construcción de patrimonio.
En este contexto, Vivabien se posiciona ofreciendo una alternativa con respaldo en el sector inmobiliario.
Ana Mejía, gerente de Marketing de Vivabien, analiza las barreras que enfrentan los jóvenes inversores en Paraguay y destaca la seguridad y accesibilidad de los planes de inversión inmobiliaria como vía para construir patrimonio desde cero.
¿Cómo evalúa la cultura de ahorro e inversión en la juventud paraguaya y cuáles son los principales mitos o barreras financieras que, desde la experiencia de Vivabien, limitan a este segmento a iniciar la construcción de un patrimonio?
Hoy vemos a una generación joven mucho más consciente del valor de planificar y construir estabilidad financiera. Sin embargo, aún persisten mitos que frenan la acción. Uno de los más comunes es creer que “invertir es solo para quienes ya tienen mucho capital”, o que primero deben tener un crédito bancario o “una vida completamente ordenada” antes de dar el primer paso.
Desde Vivabien vemos otra realidad: cuando el ahorro está acompañado, estructurado y respaldado por un sistema sólido, es posible empezar incluso con montos accesibles. El verdadero desafío no es la falta de capacidad, sino la falta de información y la creencia de que hay que esperar demasiado para comenzar.
Vivabien promueve el ahorro con respaldo en el ladrillo. ¿Cuál es el valor tangible y de seguridad que ofrece la inversión inmobiliaria a un joven inversor?
La inversión en metros cuadrados tiene un valor muy concreto: lo que aportás se transforma en un activo real, duradero y menos vulnerable a la volatilidad financiera. Para un joven inversor, esto significa tranquilidad. No solo está ahorrando: está construyendo algo que existe, que se aprecia con el tiempo y que puede convertirse en un ingreso futuro.
Trabajamos con respaldo hipotecario, lo que asegura que cada aporte esté garantizado. Ese nivel de seguridad es clave cuando alguien está dando sus primeros pasos en el mundo de la inversión.
¿De qué manera los planes de inversión y ahorro inmobiliario de Vivabien están diseñados para ser accesibles y flexibles?
Nuestros planes fueron diseñados justamente para acompañar distintas realidades. No exigimos entregas, no hay restricciones por edad y lo más importante: el inversor elige el objetivo inmobiliario que quiere alcanzar.
Esa flexibilidad permite que cada uno construya su camino sin comprometerse en un tipo de propiedad específica. Además, los aportes son en guaraníes y se ajustan de manera responsable para proteger el valor de su capital en el tiempo. La idea es simple: que el sistema se adapte a la vida de las personas, y no al revés.
¿Cuál es la estrategia de acompañamiento y asesoramiento que Vivabien ofrece?
Sabemos que iniciar un plan financiero puede generar dudas, por eso el acompañamiento es un pilar fundamental. Cada inversor cuenta con un asesor especializado que lo guía desde el primer día: explica el sistema, proyecta escenarios, construye un plan a medida y acompaña cada etapa.
Además, generamos espacios educativos como charlas, contenido digital y herramientas de planificación, para que el inversor no solo ahorre, sino que entienda su inversión. Nuestro enfoque es siempre humano, cercano y profesional: queremos que cada persona se sienta segura y acompañada, no presionada.
¿Qué innovación o tendencia dentro del sector de inversión y ahorro está observando Vivabien?
Estamos viendo una tendencia creciente hacia modelos de inversión que combinan accesibilidad, transparencia y simplicidad. La gente quiere entender en qué está invirtiendo, cómo se mueve su dinero y qué resultados puede esperar. Otra tendencia fuerte es la búsqueda de activos reales como refugio de valor.
En un contexto de incertidumbre financiera global, el ladrillo vuelve a posicionarse como una alternativa confiable. Vivabien integra estas tendencias con un sistema probado regionalmente y adaptado a la realidad paraguaya, algo que genera mucha confianza entre quienes buscan diversificar.
¿Cuál es el principal factor de riesgo que Vivabien ayuda a mitigar a los jóvenes inversores?
El mayor riesgo no es invertir: es no hacerlo o hacerlo sin guía. Vivabien reduce el riesgo de desinformación, improvisación y pérdida de valor del capital. Nuestro sistema transforma aportes mensuales en un respaldo inmobiliario, protegiendo la inversión frente a la inflación y evitando decisiones impulsivas o poco estratégicas.
Además, eliminamos riesgos comunes del mercado inmobiliario tradicional, como el manejo individual de obra, contratistas o trámites legales. Todo eso lo gestionamos de manera integral.
¿Qué mensaje final querría dejarnos?
Si hay algo que aprendimos acompañando a tantos inversores, es que el mejor momento para empezar a construir un futuro sólido nunca es “algún día”: es hoy. No hace falta tener todas las respuestas ni un gran capital inicial.
Hace falta decisión, información correcta y un sistema confiable. En Vivabien creemos en eso: en acercar el mundo de la inversión a la vida real de las personas, para que cada una pueda transformar sus aportes en oportunidades concretas. Y trabajamos para acompañarlos en ese camino.