JORGE ENCISO – CEO DE OYM
El compromiso con un modelo de triple impacto forma parte del propósito organizacional e impulsa tanto los ejes estratégicos como las operaciones diarias.
Las decisiones se sustentan en principios y valores que promueven la transparencia, la equidad y el respeto, a partir de los cuales se fomenta un entorno inclusivo donde las personas pueden desarrollarse, ser valoradas y aportar su máximo potencial. Este compromiso se ve respaldado por las certificaciones otorgadas por Great Place to Work®, firma global de people analytics y consultoría, que reconoce las prácticas orientadas al bienestar, la confianza y la cultura organizacional.
Asimismo, se realiza una evaluación constante del impacto que el core business genera en la sociedad, orientando las estrategias hacia los ODS 5 y 8, que abordan la igualdad de género y el trabajo decente.
Con más de 250 colaboradores, de los cuales el 65% son mujeres, la empresa reafirma su compromiso no solo de generar oportunidades laborales, sino también de construir entornos que favorezcan el desarrollo personal y profesional, impulsando una cultura de bienestar que se traduce en productividad y crecimiento sostenible.
La sostenibilidad representa una evolución en la cultura organizacional de Sistemas y Gestiones.
Desde sus inicios, la empresa ha gestionado con responsabilidad, integrando la equidad y el compromiso social como pilares de su manera de hacer negocios. Con el tiempo, esa forma de trabajar se consolidó en un modelo sostenible que hoy constituye un eje esencial de su estrategia.
El desafío principal estuvo en institucionalizar esa visión, traduciendo los valores en una gestión estructurada, con objetivos e indicadores que permitan medir el impacto real de las acciones.
La organización evolucionó de iniciativas puntuales hacia un modelo integral y transversal, donde la sostenibilidad se analiza con el mismo rigor que los resultados económicos, un cambio que exigió coherencia, consistencia y una mirada de largo plazo.
Esta visión abrió el camino hacia nuevas posibilidades de crecimiento e inversión, atrajo alianzas estratégicas y consolidó el posicionamiento de la empresa en un entorno que valora las prácticas responsables y sostenibles. En este contexto, la adhesión al Pacto Global de las Naciones Unidas permitió fortalecer la gestión en materia de sostenibilidad. Este compromiso consolidó una forma de trabajo integrada a la cultura organizacional, incorporando estándares internacionales y herramientas que aportaron mayor estructura y una medición más precisa de las prácticas. De esta manera, el Pacto se convirtió en un aliado estratégico para afianzar un modelo de gestión integral que cuenta con metas definidas, claros indicadores de impacto y una completa alineación a los Diez Principios y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Desde su actividad principal, que abarca la recuperación de activos, contact center y servicios BPO, la empresa contribuye directamente a la inclusión financiera mediante una gestión basada en la empatía y el acompañamiento responsable de las personas. Este enfoque se refuerza con espacios de formación que promueven activamente la educación financiera y la comprensión de las distintas realidades de los clientes, fortaleciendo así una cultura de servicio que prioriza el trato humano y la reinserción al sistema formal.
El compromiso se extiende a la colaboración con organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil, con quienes se comparte el propósito de impulsar prácticas más responsables y fomentar un consumo informado. Estas alianzas resultan cruciales, ya que permiten extender el impacto más allá del ámbito corporativo, contribuyendo a generar relaciones de confianza y desarrollo en la comunidad.
En el plano ambiental, se demuestra el compromiso mediante la gestión responsable de residuos electrónicos, priorizando la reutilización y el reciclaje a través de acuerdos con aliados estratégicos como Cartones Yaguareté, garantizando una disposición adecuada y fomentando la economía circular.
Asimismo, se incorporan criterios ambientales en la relación con los proveedores, promoviendo contrataciones responsables y fortaleciendo una cadena de valor que comparte la visión de un desarrollo empresarial más equilibrado. De forma complementaria, se desarrollan acciones de concienciación interna sobre salud y bienestar, y se promueve la participación de los equipos en actividades de voluntariado y deportivas con propósito social.