El 2026 se presenta como un punto de inflexión para las organizaciones que operan en entornos cada vez más complejos. En un escenario atravesado por la inteligencia artificial, la polarización económica y la incertidumbre global, liderar ya no consiste en reaccionar al cambio, sino en anticiparlo, interpretarlo y convertirlo en ventaja competitiva. Las miradas de mentores del Global MBA de la Universidad Americana permiten trazar un mapa claro sobre los desafíos, oportunidades y capacidades que definirán el liderazgo empresarial en los próximos años.
El inicio de 2026 encuentra a las empresas frente a un contexto marcado por una complejidad inédita. La aceleración tecnológica, los cambios económicos y la fragmentación de los mercados obligan a revisar el rol tradicional del liderazgo. Coinciden los mentores en una premisa central: ya no alcanza con responder a los cambios; será imprescindible anticiparse, alinear a las organizaciones y tomar decisiones con mayor precisión estratégica.
Uno de los desafíos estructurales más relevantes sigue siendo la correcta definición de objetivos y su efectiva bajada a toda la organización, un punto que enfatiza Giuliano Caligaris (Director de Biggie S.A.). La claridad estratégica pierde valor si no se traduce en acciones concretas, métricas claras y seguimiento constante. Para Caligaris, lograr que la empresa funcione como un todo integrado, y no como áreas aisladas, se convierte en una condición básica para competir.
Transformación proactiva en la era de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial atraviesa transversalmente los modelos de negocio y redefine procesos, decisiones y estructuras organizacionales. En este contexto, Carla Cassanello (VP de Operaciones Regionales de Growth) advierte que confiar en el éxito actual se transforma en un riesgo estratégico. El liderazgo de 2026 estará directamente vinculado a la capacidad de transformar los negocios de manera proactiva, antes de que el contexto obligue a hacerlo.
Esta transformación no se limita a la adopción tecnológica; implica revisar modelos mentales y asumir que el cambio constante es estructural. Para Cassanello, la transformación preventiva aparece como un requisito indispensable para sostener la relevancia.
Economías polarizadas y decisiones más finas
El escenario económico regional se caracteriza por una creciente polarización multidimensional. Según Raúl Vera Bogado (Director de RAISE), en un mismo mercado conviven realidades opuestas: crecimiento y estancamiento. Esta coexistencia de extremos exige a los líderes una lectura más sofisticada del contexto y una asignación más eficiente de los recursos.
El caso de Paraguay se destaca como una excepción positiva, con crecimiento sostenido y consolidación de su grado de inversión. Sin embargo, Vera Bogado sostiene que el desafío pasa por adoptar tecnología con criterio, fortalecer balances empresariales y mejorar la calidad de las decisiones de inversión.
Competir en un entorno VUCA
La volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad definen el entorno en el que operan hoy las organizaciones. Marcelo Codas Frontanilla (socio de Estudio Codas) resume que adaptarse a este escenario requiere flexibilidad estratégica y una alta capacidad de lectura del contexto.
A esto se suma la competitividad como factor crítico. Raúl Constantino (socio de BLOK S.R.L. y presidente de CAPADEI) señala que mercados volátiles y costos en alza obligarán a las empresas a operar con mayor eficiencia financiera. En este marco, la anticipación y la claridad se consolidan como determinantes del éxito.
2026: un año de oportunidades y recalibración
El 2026 se proyecta como una etapa fértil para quienes sepan leer el contexto. La palabra “oportunidades” es el resumen de Giuliano Caligaris para este periodo, impulsado por un clima económico favorable que atrae capital.
Al mismo tiempo, el año se perfila como un período de “recalibración” estructural, según define Raúl Vera Bogado. Las empresas deberán revisar cadenas de suministro y modelos de inversión, pasando del miedo a la obsolescencia hacia una adopción madura de la IA orientada a resultados. Por su parte, Marcelo Codas Frontanilla define el año bajo el concepto de “transformación” constante como condición de supervivencia.
Las habilidades que definen al nuevo liderazgo
Liderar en la incertidumbre exige más que técnica. Giuliano Caligaris destaca la capacidad de detectar potenciales donde otros ven parálisis, utilizando el delegar y comunicar como pilares.
En este marco, la gestión emocional emerge como una ventaja competitiva. Carla Cassanello explica que comprender cómo reaccionan las personas frente al cambio permite asignar responsabilidades de manera más efectiva. Complementando esto, Marcelo Codas Frontanilla añade que la empatía será esencial para acompañar a los equipos en escenarios de ambigüedad.
A nivel estratégico, Raúl Vera Bogado impone la necesidad de pensar en “contexto amplio”, integrando variables geopolíticas y macroeconómicas en la toma de decisiones. Finalmente, Raúl Constantino remarca que el liderazgo exigirá equilibrar la visión de largo plazo con la gestión diaria.
Dónde crecer en un mundo que se transforma
Las oportunidades hacia 2026 no responden a una fórmula única. Sectores como inmobiliario, comercio, servicios y construcción aparecen bien posicionados según Giuliano Caligaris.
Carla Cassanello observa que, ante la automatización, el diferencial profesional será la capacidad de generar insights profundos más allá de los KPIs. Asimismo, Raúl Vera Bogado identifica oportunidades en el superciclo de la IA, la transición energética y la reconfiguración del comercio global. Para Marcelo Codas Frontanilla, el crecimiento estará ligado al triple impacto: económico, social y ambiental.
Prepararse hoy para llegar fortalecidos
Pensar en el 2026 requiere preparación consciente. Giuliano Caligaris y Raúl Constantino coinciden en que las organizaciones que llegarán fortalecidas son las que hoy profesionalizan su gestión y apuestan al desarrollo del talento.
Esto implica, según Raúl Vera Bogado, institucionalizar la planificación por escenarios y fortalecer la disciplina financiera. Como bien resume Marcelo Codas Frontanilla, mantenerse actualizado y reaccionar con rapidez será el factor decisivo para la supervivencia empresarial.