En este contexto, Diego Alfonso, director de BuildersPy, repasa la experiencia de la constructora dentro del programa, analiza el rol del sector privado en la reducción del déficit habitacional, los desafíos técnicos de escalar proyectos a lo largo del país y el equilibrio entre rentabilidad empresarial y compromiso social que implica facilitar el acceso a la primera vivienda.
¿Qué visión estratégica llevó a BuildersPy a sumarse como constructora dentro del programa Che Róga Porã?
La verdad es que, al proyectar y construir una vivienda, no solo entra en la ecuación el negocio de la construcción, sino el vínculo que se genera con los clientes al ser parte de la solución que buscan. Nos da muchísima satisfacción ser parte de eso y nos motiva a seguir mejorando.
¿De qué manera la articulación entre el sector privado de la construcción y las políticas públicas de vivienda contribuye a reducir el déficit habitacional del país?
La simplificación y la transparencia en los procesos para conectar estos puntos hacen que cada vez más profesionales se animen a ofrecer sus servicios. Esto crea naturalmente una sana competencia entre factores precio y calidad que terminan favoreciendo siempre al futuro propietario.
¿Cómo evalúa el impacto de tasas de interés accesibles, como las que ofrece Che Róga Porã, en la democratización del acceso a la vivienda propia?
Positivo. Si bien aún entendemos que pueden mejorarse las tasas, poder tener acceso desde el 6,5% anual es definitivamente un gran paso.
Permite al futuro propietario pagar, al precio de un alquiler, una vivienda propia y nueva, con garantías.
¿Qué desafíos técnicos y de escala implica para una constructora paraguaya participar en un programa habitacional de esta magnitud?
El desafío es poder reducir al máximo los costos, manteniendo las calidades y las garantías en todos los puntos del país. Somos de Asunción y trabajamos principalmente en Central y Cordillera, pero estamos empezando a expandirnos con trabajos pequeños por los departamentos de Guairá, Caazapá e Itapúa.
¿De qué manera las distintas modalidades de financiamiento del programa —construcción en terreno propio, vivienda terminada, ampliación— inciden en la planificación de los proyectos de Builders?
Inciden de manera muy positiva; la ventaja es nuestra flexibilidad. Construimos en terrenos propios y disponemos de opciones de propiedades muy bien ubicadas y a buen costo en Central y Villa Hayes.
Además, tenemos un equipo técnico de proyectos, por lo que realizamos no solo construcciones nuevas, sino también ampliaciones y refacciones.
¿Qué rol cumple la innovación en los procesos constructivos para sostener la calidad de las viviendas sin encarecer su costo final?
Es muy importante lograr eficiencias. Proyectar y construir, en su mayoría, con materiales y mano de obra local es fundamental para mantener en lo posible el costo final, siempre acompañando con profesionales que orienten y exijan las calidades esperadas.
¿Cómo contribuyen este tipo de programas a dinamizar el desarrollo urbano y la formalización del sector de la construcción en Paraguay?
Dinamizan bastante. El simple hecho de acceder al programa obliga a formalizarse a todas las partes involucradas. Además, no solo crean fuentes de trabajo en las construcciones, sino que, posteriormente, generan alrededor de ellas pequeños negocios como despensas, farmacias, panaderías y ferreterías.
¿Qué balance encuentra entre la rentabilidad empresarial y el compromiso social que implica facilitar el acceso a la primera vivienda?
Humanizar es una palabra que me gusta mucho. Si bien es verdad que podría ser menos rentable que una vivienda premium, formar parte de la solución de las personas nos da una gran satisfacción.
Mirando hacia el futuro, ¿cuál es el compromiso de Builders para seguir acompañando la expansión de los programas habitacionales del Estado?
La idea es seguir ampliando nuestra red de colaboradores, proveedores y profesionales a lo largo y ancho del Paraguay, tratando de reducir al máximo los costos sin sacrificar calidad y ofreciendo siempre garantías.