FAMILIA EISLER – ELECTRO DIESEL
Mi papá, independizado ya de Bosch y establecido definitivamente en Paraguay, con su formación profesional logró posicionar a EDSA como un referente en el rubro, al punto de instalarse la idea de “si no encontras en EDSA es difícil que consigas…”. Como todo comienzo, no fue sin tropiezos y aprendizajes, más aún para un extranjero en PY, aunque se adaptó rápidamente. Él entendió que en el servicio y la calidad de los productos tenía que marcar una diferencia. 4 años después, poco antes, comenzó con las primeras importaciones desde Brasil y luego el crecimiento fue impulsando el desarrollo de la empresa. Durante la década del 80 pasamos a gestionar el negocio a través de computadora y un software de gestión, algo que en aquel entonces no era común. Hoy, para quien no vivió eso, le debe parecer una locura haber vivido sin tanta tecnología.
Los factores que llevaron a mantenernos en el tiempo son tres: La Calidad de los productos que vendemos, la transparencia en todo lo que hacemos y, principalmente, el trato con las personas. En 50 años de vida no hemos negociado jamás el enfoque en la calidad de los productos que importamos. Esto hizo que nuestros clientes confíen en EDSA, nos posicionamos como un proveedor de soluciones seguras para los problemas que tienen los mecánicos, aunque ya hayan pasado 50 años. Ser transparentes es clave para ganar la confianza de las personas, clientes y colaboradores, pero también de aquellas que no forman parte, directamente, del negocio, pero que sí te ayudan a crecer. La CONFIANZA se gana con mucho esfuerzo, pero se puede perder en un segundo. Tenemos colaboradores con muchos años de trabajo en la Empresa. Muchos de ellos habían salido y hoy están, de nuevo, trabajando en EDSA. Volvieron porque le dan valor a lo que para nosotros siempre fue importantísimo. Sabemos que son el capital más importante que tenemos.
Mi papá me dijo una vez: “Jochen, es imposible que a la empresa le vaya bien si a nuestros colaboradores no les va mejor!”. Y me quedé con esta frase como una de las lecciones más interesantes que me regaló, porque este pensamiento es un legado para quienes tenemos la responsabilidad de liderar a nuestros equipos. Como empresa y como empresarios tenemos el deber de formar personas para que puedan crecer en lo personal y en lo profesional o laboral. Quien no entienda esto está condenado a fracasar.
Me gusta armar equipos de trabajo en la Empresa y te digo que tenemos muy buenos. Esto es fundamental para delegar y compartir tareas, y de esta manera tener tiempo para temas también importantes, como son las actividades personales y familiares. Soy activo, me gustan los deportes. Organizo los tiempos para cumplir con todo lo que me gusta. En eso también caben las actividades de mis hijos y con mi esposa siempre quisimos ser padres presentes. Priorizamos esto! Un dato interesante es que, como yo soy “naturalmente desordenado”, aprendí a manejar una agenda familiar, en la que registro todas las actividades importantes mías y de mi familia. Me ayudó muchísimo esto.
Desde el 2023 estoy organizando una reunión anual familiar, de la que los más importantes son los 9 primos de la tercera generación. Quiero que cada uno de ellos aprenda a vivir lo que le gusta, pero siempre sabiendo que pertenecen a una FAMILIA EMPRESARIA. Que conozcan el origen, la historia y el legado de valores que nos enseñaron mis padres. Porque, aunque no todos trabajen juntos en el futuro, van a ser socios, y esa no es una tarea fácil, sino una responsabilidad enorme. Quiero que el ejemplo de vida de mis papás, pasado a nosotros, los 3 hijos, sea la luz que guíe el futuro de ellos..