X

“Afecto familiar y gestión profesional: el equilibrio que sostiene cinco décadas de trabajo”

Los comienzos de Las Tacuaras SA se remontan a hace cincuenta años, cuando la familia Koo decidió apostar por un rubro que en Paraguay todavía tenía mucho por profesionalizar.
FAMILIA KOONUTRIHUEVOS
Los comienzos de Las Tacuaras SA se remontan a hace cincuenta años, cuando la familia Koo decidió apostar por un rubro que en Paraguay todavía tenía mucho por profesionalizar.

Era un emprendimiento pequeño, casi artesanal, impulsado por el trabajo cotidiano y la visión de que la producción de alimentos debía hacerse con responsabilidad y constancia. Con el tiempo, ese esfuerzo familiar se transformó en una compañía organizada, con procesos más complejos y un enfoque claro en la calidad y la sostenibilidad. La empresa creció paso a paso, sosteniéndose en la disciplina, en la ética del trabajo y en una búsqueda permanente por mejorar. Hoy, Nutrihuevos es el resultado de ese mismo espíritu emprendedor, pero fortalecido por la experiencia acumulada durante cinco décadas.

La permanencia de Las Tacuaras SA se explica por una combinación de cultura familiar, profesionalización y coherencia estratégica. La empresa nunca dejó de invertir en tecnología, en buenas prácticas y en el desarrollo de talento, pero sin perder la identidad que le dio origen. La sostenibilidad no es un discurso, sino una forma de operar que atraviesa todas las decisiones, desde la gestión ambiental hasta el impacto social y la gobernanza. Ese compromiso, reforzado por estándares internacionales como la certificación B y la adhesión al Pacto Global, le otorgó solidez y credibilidad en el mercado. A esto se suma la prioridad constante por la calidad del producto y el cuidado del consumidor, factores que permitieron construir una relación de confianza que ha logrado trascender generaciones.

La convivencia entre familia y empresa se gestiona con un equilibrio consciente. La familia Koo participa activamente del negocio, pero lo hace dentro de un marco claro de roles, reglas y profesionalización. Este orden permitió que las relaciones familiares no interfieran en la calidad de las decisiones empresariales y que cada generación pudiera aportar desde sus fortalezas. La empresa cultiva una cultura basada en el diálogo, la transparencia y la responsabilidad compartida, donde el negocio se ve como un legado, pero también como un proyecto vivo que debe adaptarse a los tiempos. Esa combinación —afecto familiar y gestión profesional— ha sido clave para que la compañía se mantenga unida, ordenada y con una visión de largo plazo, consolidando un modelo empresarial que se sostiene en el tiempo gracias a la coherencia y al compromiso de quienes forman parte de su historia.

Redacción CEOpy:

This website uses cookies.

Read More