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“Organizar una empresa familiar, no ha sido una tarea sencilla”

Los orígenes de Casa Rosada S.A. se remontan a la historia de su fundador, el inmigrante portugués Victorino Moreira Nunes, quien partió de Oporto rumbo al Paraguay el 9 de julio de 1907 y llegó a Asunción el 2 de agosto del mismo año.
FAMILIA NUNESCASA ROSADA
Los orígenes de Casa Rosada S.A. se remontan a la historia de su fundador, el inmigrante portugués Victorino Moreira Nunes, quien partió de Oporto rumbo al Paraguay el 9 de julio de 1907 y llegó a Asunción el 2 de agosto del mismo año.

Con la ilusión de “hacerse la América”, compró una vivienda en la zona portuaria, sobre la calle Río de la Plata —hoy continuación de General Díaz— y Arroyo Jardín. La casa ya estaba pintada de rosa, y los vecinos comenzaron a identificarla como “la casa rosada”. Nunes decidió mantener ese nombre para su negocio, que con el tiempo se convertiría en una empresa emblemática.

El emprendimiento inicial fue transformándose hasta que, en 1917, Victorino estableció una empresa de préstamos prendarios, conocida como montepío o casa de empeño, modelo inspirado en las “cajas de piedad” europeas. En una época en que el transporte fluvial y el tren eran los principales medios de comunicación, Nunes comprendió la necesidad de ofrecer soluciones financieras a las familias que dependían de los navegantes ausentes por largos periodos. De esa visión nació el negocio que pronto se consolidó como referencia en Asunción.

La formalización de la firma llegó en 1927, cuando Casa Rosada S.A. se constituyó como sociedad anónima mediante el decreto N.º 26.293 del Poder Ejecutivo. Desde entonces, la empresa se ha mantenido activa durante más de un siglo, adaptándose a las transformaciones económicas y sociales del país.

Tras el fallecimiento del fundador en 1942, los bienes fueron repartidos entre sus hijos. Marco Aurelio Nunes adquirió las participaciones de sus hermanas y asumió el liderazgo, acompañado por su esposa Angélica Durañona, quien se convirtió en un pilar fundamental. Ambos continuaron con el negocio en la misma esquina donde había comenzado todo. Con el paso del tiempo, sus hijos —Marco Aurelio, Stella Maris y Maricel Angélica— se incorporaron a la gestión, asegurando la continuidad del legado familiar.

Hoy, la empresa representa el patrimonio común de las familias Nunes Sánchez, Cortes Nunes y Granada Nunes, y continúa centrando sus actividades en los préstamos prendarios, la compra y venta de artículos nuevos y usados, y la joyería. Su permanencia a lo largo del tiempo se debe a los valores transmitidos por las distintas generaciones: el amor al trabajo honesto, el respeto al cliente y la responsabilidad en cada tarea.

Organizar y sostener una empresa familiar durante más de cien años no ha sido una tarea sencilla. La familia ha sabido mantener el equilibrio entre tradición y profesionalismo, inculcando en las nuevas generaciones el compromiso con tres principios esenciales: familia, respeto y responsabilidad.

El consejo directivo está compuesto exclusivamente por miembros de los Nunes Durañona, quienes definen las estrategias y los lineamientos empresariales. Aunque los cargos clave suelen estar ocupados por familiares, también se contempla la incorporación de ejecutivos externos cuando el directorio lo considera necesario.

Actualmente, Casa Rosada impulsa proyectos de expansión en distintas áreas, integrando a nuevos gerentes pertenecientes a la familia. Más de un siglo después de aquel viaje desde Portugal, la empresa sigue fiel al espíritu emprendedor de su fundador, combinando raíces familiares con una gestión moderna que mantiene viva la esencia de una verdadera empresa con historia.

Redacción CEOpy:

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