En esta entrevista, Alba Ávalos Iglesias, Socia Fundadora de Grupo Ávalos, analiza los treinta años de trayectoria de la firma, desglosando la transición estratégica desde una oficina de servicios contables tradicionales hasta la creación de un ecosistema corporativo diversificado.
A través de unidades especializadas como ORBIS, ENCORE PLANNER, PRISMA ERP y AVIA ITS, la ejecutiva expone cómo el grupo responde hoy a las crecientes exigencias de gobernanza, transparencia y profesionalización en un mercado paraguayo que avanza con firmeza hacia la adopción de estándares globales.
¿Cómo describe usted el camino recorrido durante estas tres décadas para consolidar la confianza como el activo principal de la firma?
Treinta años no se explican con números, sino con relaciones. Cuando Ávalos inició en 1996, el contexto era muy distinto: estructuras simples y exigencias menores. Lo que nos distinguió no fue una ventaja técnica, sino una convicción: el crecimiento real se construye sobre la confianza. Y la confianza no se declara, se construye en cada reunión y en cada decisión difícil donde el cliente eligió tenernos cerca. Hoy puedo afirmar que ese es el activo más valioso y difícil de imitar.
¿Qué rol ha jugado el crecimiento sostenido en la decisión de diversificar sus áreas de influencia hacia la consultoría, auditoría y capacitación?
No fue una diversificación en el sentido clásico, sino una respuesta a lo que los clientes nos pedían. A medida que las empresas crecían, sus necesidades dejaron de caber en una sola disciplina: la contabilidad necesitaba auditoría, la auditoría exigía control interno y cumplimiento, y todo requería formación. Así se fue construyendo, de manera orgánica, nuestro ecosistema de servicios. No estuvo planificado desde el inicio, pero siempre fue coherente: cada área respondía a una necesidad real del mercado.
¿Qué factores determinaron la transición de ser una firma de servicios a convertirse en el actual Grupo Ávalos?
Llegó un momento en que ya no éramos solo una firma contable. Unos clientes pedían reorganización patrimonial, otros soluciones tecnológicas, otros formación especializada. Operar desde una única estructura dejó de ser eficiente. La transición al Grupo Ávalos fue la decisión de ordenar esa realidad: dar identidad y especialización a cada unidad sin perder la coherencia del conjunto. ORBIS, ENCORE PLANNER, PRISMA ERP y AVIA ITS, cada uno con su foco, pero todos con la misma filosofía: anticiparse, no reaccionar.
¿Cuál es el propósito estratégico detrás de la creación de un ecosistema que integra unidades como Avalos y Asociados, ORBIS y ENCORE PLANNER?
El propósito es concreto: que el cliente no tenga que fragmentar su realidad para ser atendido. Una empresa que crece necesita, al mismo tiempo, ordenar su patrimonio, profesionalizar su gestión, adoptar tecnología, cumplir normativas y desarrollar a su equipo. Si cada desafío lo atiende un proveedor distinto, sin visión de conjunto, el resultado es desalineado. El ecosistema Ávalos existe para dar un hilo conductor entre todas esas necesidades, con un lenguaje común y una visión compartida del negocio.
¿De qué manera la incorporación de AVIA ITS y Avalos Training responde a las nuevas demandas de profesionalización del mercado?
Paraguay vive un momento de expansión con una exigencia clara: el mercado necesita profesionales más preparados. Suben los estándares, se complejizan las regulaciones y avanza la tecnología. En ese contexto, la formación deja de ser un beneficio adicional para convertirse en una condición de sostenibilidad. AVIA ITS nace de esa convicción: no solo capacitar técnicamente, sino desarrollar criterio y capacidad de análisis. Fortalecer a los profesionales que trabajan con las empresas fortalece también al mercado en su conjunto.
¿Cómo se logra mantener una identidad cohesiva bajo la nueva marca paraguas del Grupo, respetando la especialización de Avalos Auditores y PRISMA?
La cohesión no se sostiene con un manual de marca, sino con valores compartidos. Cada unidad tiene su especialización y su equipo, pero todas comparten los mismos principios: compromiso, ética, cercanía y responsabilidad profesional. La marca Grupo Ávalos no busca uniformar, sino dar contexto. Quien trabaja con PRISMA ERP o con ORBIS sabe que detrás hay una filosofía construida en treinta años de trayectoria. Eso genera confianza incluso antes de iniciar la conversación, y ese es el mayor valor de una marca.
¿Cómo define usted la sinergia que ocurre cuando las distintas unidades del Grupo colaboran para resolver desafíos complejos de sus clientes?
La sinergia real no está en el organigrama. Aparece cuando un cliente llega con un problema aparentemente contable y, al analizarlo en conjunto, descubrimos implicancias patrimoniales, tecnológicas y de gobernanza. Poder convocar a los equipos correctos dentro del mismo ecosistema, sin fricciones ni intermediarios, marca una diferencia concreta. Hemos visto empresas que llegaron por un servicio puntual y terminaron transformando su estructura completa; no porque lo vendiéramos, sino porque entendimos su realidad. Esa sinergia genera claridad donde antes había confusión.
Ante el lanzamiento de la nueva marca, ¿cuáles son los pilares que aseguran que el legado de estos 30 años se proyecte hacia el futuro?
El legado de treinta años no vive en los documentos, vive en las personas: en los colaboradores que crecieron y hoy lideran equipos, en los clientes que confiaron en momentos críticos, en los profesionales que se formaron a nuestro lado. Los pilares que aseguran su continuidad son los que lo originaron: no bajar los estándares éticos, mantener la cercanía aunque el tamaño justifique la distancia, seguir invirtiendo en formación y no perder la capacidad de anticiparnos. Esa es nuestra identidad más profunda.
¿De qué forma la estructura de Grupo permite ofrecer una respuesta más integral y robusta a las exigencias de gobernanza y transparencia actuales?
La gobernanza y la transparencia ya no son temas exclusivos de las grandes corporaciones. En Paraguay, donde muchas empresas son de origen familiar y están en expansión, adquieren especial relevancia. Hemos visto estructuras que crecieron con fuerza debilitarse no por el mercado, sino por su propia falta de organización. La estructura de Grupo permite acompañar desde el diagnóstico hasta la implementación: ordenamiento societario, planificación patrimonial y definición de estructuras de gobierno. Es un proceso integral que los instrumentos legales solos no resuelven.
¿Cuál es la visión del Grupo Ávalos para los próximos años en el contexto de una economía paraguaya que busca estándares globales?
Paraguay vive un momento bisagra: el grado de inversión, el crecimiento de Alto Paraná, la adopción de NIIF, la mayor fiscalización en precios de transferencia y la creciente demanda de servicios de calidad marcan un país que avanza hacia estándares globales. Nuestra visión tiene tres ejes: consolidar el ecosistema para acompañar ese crecimiento con coherencia; fortalecer nuestra presencia en redes internacionales como DFK International; y seguir apostando a la formación, porque la ventaja competitiva más duradera es el conocimiento. Nuestra visión no cambia aunque el contexto cambie: las empresas que trascienden son las que evolucionan sin perder su esencia. Y anticipar, hoy más que nunca, no es una estrategia: es nuestra forma de ser.