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Entrevista con Aldo Cristaldo, director de Bauen Desarrolladora
Ese es el motor de la economía: el cambio constante, siempre apuntando al perfeccionamiento y a la evolución.
Personalmente me aburre cuando todo está detenido y estático; el permanente cambio me motiva y estoy seguro de que es lo que permite a la humanidad evolucionar para mejor.
No le tengo miedo al cambio, es más, lo profeso, apoyo e intento que se dé siempre que puedo. Los cambios generan nuevas oportunidades y las nuevas oportunidades generan cambios se retroalimentan. En ese proceso evolucionamos cada vez más hacia una mejor humanidad.
La oferta ha crecido, lógicamente frente a la alta demanda que tiene el mercado paraguayo, aclarando que es en la franja media baja, que es la que más necesita una solución habitacional, los que detectaron esto a tiempo hoy no dan abasto.
En cuanto a materias primas, ha habido un incremento bastante fuerte de casi un 30% a casi 50%, en algunos rubros. Esto nos obliga a ser lo más creativos posible para encontrar los mecanismos que nos permitan seguir siendo competitivos y trasladar en la menor medida esos costos al consumidor final.
En cuanto a legislaciones, si bien tenemos que hacer un mea culpa del poco involucramiento del sector privado en las políticas públicas, aún estamos muy mal sobre todo en dos ejes muy importantes: el eje de gestión de trámites y tiempos de aprobaciones y el eje de financiación, donde las leyes de financiamiento son muy rígidas y no favorecen la dinamización del sector inmobiliario, pese que este ámbito ha crecido sostenidamente hace una década.
En cuanto a la región, creo que estamos en una situación inmejorable. Si bien que al vecino le vaya mal también nos afecta, la imprevisibilidad que hay en países limítrofes ayuda a que Paraguay se vuelva atractivo.
Con una línea de macroeconomía muy estable, Paraguay es una opción para acoger capital extranjero. Lo está haciendo aunque no en la medida en que la oportunidad nos dicta, ya que seguimos con muchos problemas de seguridad jurídica y de corrupción que, de mejorar en cierta medida, daría un crecimiento exponencial hasta casi geométrico en las inversiones.
Hoy Paraguay cuenta con la infraestructura y con el capital humano para enfrentar cualquier tipo de proyecto a cualquier escala.
“Con una línea de macroeconomía muy estable, Paraguay es una opción para acoger capital extranjero. ”


