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Sin embargo, los beneficios de la IA solo se concretan cuando se cuenta con procesos sólidos, datos confiables y una cultura organizacional abierta al cambio.
Tiago Amor, CEO de Lecom, afirma en esta nota que la transformación digital ya no depende únicamente de la tecnología: las personas, la capacitación y la capacidad de experimentar marcan la diferencia entre proyectos exitosos y promesas incumplidas.
¿Cuáles son las principales motivaciones para la adopción creciente de IA?
Las motivaciones más frecuentes son aumentar la eficiencia operativa, reducir costos e impulsar la innovación. Las empresas entienden que la IA dejó de ser un “lujo” o una “tendencia” para convertirse en una necesidad para mantenerse relevantes en el mercado.
Existe también la expectativa de que la automatización, cuando se implementa correctamente, minimice errores humanos y procesos lentos o redundantes.
¿Qué desafíos prácticos enfrentan las empresas al implementar IA?
Los principales desafíos para implementar inteligencia artificial se relacionan con procesos mal estructurados, ya que aplicar la tecnología sobre prácticas deficientes genera poco beneficio o incluso amplifica ineficiencias.
A ello se suman los datos de baja calidad o inconsistentes, pues la IA depende de información limpia, confiable y bien organizada. También influye la falta de una cultura interna que acepte el cambio, la innovación, el error y la experimentación; sin esto, surgen resistencia, miedo o expectativas desalineadas.
Finalmente, los equipos poco preparados constituyen un obstáculo importante, ya que la ausencia de capacitación o participación del personal convierte la tecnología en algo infrautilizado o incluso ignorado.
¿Por qué es importante contar con procesos sólidos y datos de calidad antes de la automatización?
Porque sin procesos bien definidos, la automatización puede simplemente “acelerar lo malo”, es decir, hacer más rápido algo que ya era problemático.
La calidad de los datos es esencial para que los modelos de IA generen predicciones o decisiones válidas. Datos inconsistentes o mal gestionados comprometen los resultados.
Procesos sólidos también garantizan que las diferentes áreas de la empresa estén alineadas, reduciendo ruido y retrabajo.
¿Qué papel tienen las personas en el éxito o fracaso de una estrategia de transformación digital basada en IA?
Las personas son fundamentales: interpretan los resultados, deciden ajustes, adoptan o rechazan la tecnología.
Necesitan una mentalidad preparada para el cambio, la experimentación y el aprendizaje continuo. Sin esto, incluso la mejor tecnología puede no generar valor.
La capacitación y la participación desde el inicio son clave: involucrar a los equipos, entrenar y comunicar claramente lo que va a cambiar marca la diferencia en el compromiso y uso efectivo.
¿Qué buenas prácticas deberían seguir las organizaciones para preparar a sus equipos para este cambio?
Para preparar a sus equipos ante el cambio que supone la adopción de inteligencia artificial, las organizaciones deben fomentar una cultura de innovación, aprendizaje continuo y experimentación, acompañada de una comunicación clara sobre el propósito de la IA, su impacto en el día a día de las personas, lo que cambia y lo que permanece igual.
Es clave brindar capacitación práctica mediante procesos de up-skilling, actividades hands-on y desafíos reales. Asimismo, la implementación debe ser gradual, comenzando a pequeña escala, probando hipótesis y ajustando antes de escalar.
Todo esto requiere un monitoreo constante con métricas de adopción, ajustes basados en la retroalimentación y el reconocimiento a quienes incorporen de manera efectiva las nuevas prácticas.
¿Qué sectores o áreas de negocio están aprovechando mejor la IA en la región y por qué?
Sectores que dependen fuertemente de datos operativos y previsibilidad, como finanzas, seguros y logística, tienden a obtener mejores resultados, ya que cuentan con procesos estructurados y datos relativamente accesibles.
Las empresas de TI o con mayor madurez digital también están más avanzadas, porque ya disponen de gran parte de las bases necesarias: cultura, procesos y datos.
¿Qué condiciones deben cumplir las empresas para que la IA deje de ser solo una promesa y genere valor real y sostenible?
Para que la inteligencia artificial deje de ser solo una promesa y genere valor real y sostenible, las empresas deben contar con bases sólidas, es decir, procesos bien diseñados, gobernanza clara y datos confiables.
Es igualmente esencial una cultura organizacional alineada, abierta a la experimentación, tolerante al error, con colaboración entre áreas y una mentalidad de aprendizaje continuo. La participación de las personas resulta determinante, a través de la capacitación, la comunicación transparente, la definición clara de roles y el establecimiento de incentivos.
El enfoque debe ser gradual, mediante pilotos, pruebas, medición de resultados y ajustes, en lugar de esperar un gran salto inmediato.
Finalmente, la IA debe integrarse a los procesos de negocio, no como una herramienta aislada, sino como parte de flujos organizados que aprovechen su conocimiento de manera práctica.


