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ANDREAS NEUFELD – PRESIDENTE Y GERENTE GENERAL DEL GRUPO YAGUARETE
Los clientes que buscan soluciones gráficas y de embalaje desean que sus marcas estén impresas en materiales que sigan una estrategia de sostenibilidad y, dentro de ella, una ruta circular de los productos ofrecidos. Esto significa que la producción ya no es lineal, sino circular, un modelo que Yaguarete tiene integrado desde sus inicios.
En materia de innovación tecnológica, el cliente exige más que excelentes niveles de servicio; demanda que estos estén respaldados por buenas prácticas, que los productos tengan propósitos definidos, que se entreguen en tiempo y forma, y que, además, reciban asesoramiento personalizado.
En Grupo Yaguarete, la estrategia se centra en escuchar a los clientes para ser sus aliados en soluciones de embalaje. Por ello, la compañía está en un proceso de incorporación paulatina de impresoras de última tecnología, tanto en tiendas como en fábrica, con el fin de satisfacer esas exigencias en el menor tiempo posible.
La transformación digital fue un cambio sustancial en la industria gráfica, y no solo implicó el cambio de serigrafía a digital, sino la incorporación de herramientas de gestión, tanto de la producción como de los clientes. A esto se sumó la necesidad de ser relevantes en plataformas de difusión y de buscar versatilidad en las soluciones que el cliente requiere. Desde Grupo Yaguarete, se observa con satisfacción que este cambio en los últimos años fue acompañado por el talento de los colaboradores, que se adaptaron a las nuevas tecnologías y lograron hacer la producción más eficiente.
En el pasado, era habitual en la industria gráfica demorar meses para el desarrollo y la producción de un producto; sin embargo, hoy el cliente no dispone de ese tiempo. Además, las impresiones son elementos de comunicación que tienen una estrategia que se desarrolla en un espacio de tiempo y que puede cambiar la narrativa de acuerdo con la época del año. Eso se traduce en una demanda cambiante que quiere más, en menos tiempo, todo sin descuidar elementos como el precio y asegurando que todos los productos de su cadena de abastecimiento cumplan con estándares de calidad y de buenas prácticas.
El crecimiento de la industria gráfica en los próximos cinco años será exponencial, y la experiencia indica que la industria ha crecido y se ha hecho más eficiente en los últimos años, por lo que los próximos no serán diferentes. Se visualiza un consumidor que exigirá cada vez más en materia de calidad, flexibilidad y producción.
Los consumidores requerirán a las marcas conocer el origen del material, la base que emplean las tintas, si existen planes de manejo de residuos y una responsabilidad extendida sobre los productos, como programas de separación, reciclaje y correcta disposición final.
Cada impresión, ya sea para papelería corporativa, embalajes, lonas o afiches, es una oportunidad de comunicar. Por lo tanto, el cliente insistirá en asociarse con aliados que entiendan sus objetivos estratégicos y de sostenibilidad, que no sean simples proveedores, sino asesores que acompañen en el desarrollo de productos audaces, ya que reconoce la oportunidad para destacar, y los elementos impresos son una de esas oportunidades.


