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JESSICA WASMOSY – DIRECTORA DE FULL COLOR
Nuestro país se está convirtiendo en un polo atractivo para la región, pues cada vez más extranjeros apuestan e invierten aquí, lo que genera una mayor demanda. Incluso países vecinos ya están solicitando impresiones de packaging y papelería producidas en Paraguay.
En este rubro es vital innovar constantemente e invertir en máquinas de mayor calidad. Además, existen programas que apoyan a las pymes para que puedan crecer y dar el salto hacia la industrialización. Tenemos el honor de trabajar con una materia prima noble, el papel.
A diferencia de otros materiales, proviene de una fuente 100% natural y renovable: la madera. Las fábricas responsables operan con bosques certificados que se reforestan continuamente, asegurando que cada árbol utilizado sea reemplazado. El papel es reciclable, biodegradable y uno de los soportes de comunicación más sostenibles que existen. Muchas personas creen que “no imprimir” es sinónimo de ser más ecológicos, pero es un mito. El verdadero camino está en imprimir con conciencia, usar papeles con certificación reciclables, no en renunciar al papel.
El papel vuelve a inspirar. Elegirlo es apostar por una industria gráfica más sostenible, creativa y responsable.”
El cambio más significativo que me costó comprender fue pasar de una pequeña imprenta a construir una industria organizada, con más de 25 colaboradores, varias tecnologías y áreas especializadas. El paso clave fue invertir en máquinas de última generación.
Al inicio fue un desafío, porque no contábamos con personal capacitado y mayor volumen de pedidos, pero con perseverancia y confianza en nuestra visión, logramos consolidarnos.
Hoy, gracias a Dios, nuestras máquinas no paran y cada vez más clientes requieren nuestros servicios. Para seguir este crecimiento, entendí que debía formarme constantemente en gestión, tecnología y liderazgo. Busqué mentores, me involucré en gremios y participé en programas de formación que me ayudaron a mirar más el bosque que mirar el árbol. También apostamos a la digitalización, incorporando sistemas de gestión que hoy nos permiten tomar decisiones basadas en datos, no solo en intuición. Algo que me motivó fue asistir a ferias internacionales. Allí descubrí nuevas tecnologías de impresión, packaging y tendencias. Estas experiencias realmente abren la mente y te inspiran a traer esas innovaciones al país.
En los próximos cinco años, el mercado gráfico paraguayo tendrá una evolución marcada por la demanda de productos personalizados, packaging diferenciados y servicios integrales que combinen diseño, impresión y logística.
La digitalización será determinante: los clientes buscarán mejor servicio, cotizaciones automáticas, seguimiento en línea y comunicación ágil con sus proveedores. También veo una gran oportunidad en la exportación, especialmente en packaging y papelería, rubros donde Paraguay puede competir regionalmente.
Para aprovechar este potencial, será fundamental que el gremio impulse la colaboración entre imprentas y la capacitación conjunta, de manera a posicionarnos como un sector sólido, innovador y con alcance internacional. Además, me encantaría que en Paraguay se impriman más libros para extentenderla en la educación y salud. Creo que es lo que nos falta como país: leer, aprender más y generar más contenido nacional.
Actualmente, no existen tantos libros paraguayos y sería hermoso que alguien incentive ese hábito, apoyando a escritores y editoriales locales. Sería un sueño no solo imprimir más libros en Paraguay, sino también exportarlos y que nuestra literatura llegue a otros países.


