Compartir
DIANA MONGELÓS,- DIRECTORA DE ueno bank
Lo integramos principalmente a través de la digitalización, que es nuestra herramienta más poderosa para democratizar la inclusión financiera, permitiendo que miles de paraguayos y paraguayas accedan a servicios bancarios de manera simple y transparente.
Esta estrategia ha permitido que más de 800.000 personas accedan a servicios bancarios por primera vez en su vida, un logro inédito en el país que aporta herramientas fundamentales para el crecimiento y la formalización.
Concebimos la sostenibilidad como la convergencia necesaria entre una gobernanza ética, la gestión ambiental responsable y un desarrollo económico inclusivo. Esta visión moldea nuestra estrategia de negocio: no buscamos rentabilidad a cualquier costo, sino un crecimiento que amplíe el acceso al sistema financiero y genere valor compartido.
La sostenibilidad forma parte del ADN del banco desde su origen como una entidad digital, lo que permite que la responsabilidad social y ambiental esté intrínsecamente integrada a la estrategia. A pesar de esta ventaja inicial, uno de los principales desafíos fue la adaptación de procesos de la banca tradicional, logrando romper paradigmas mediante un rediseño operativo integral y la concienciación para fomentar un modelo bancario digital y responsable.
Estos desafíos se transformaron en grandes oportunidades, especialmente la de multiplicar nuestro impacto social a través de la colaboración.
Al cierre de 2025, consolidamos un total de 16 alianzas sociales estratégicas (público-privadas y con ONGs), lo que nos ha permitido un crecimiento exponencial en impacto social, logrando alcanzar de forma directa a 3.296.289 beneficiarios. Como vehículo principal de impacto positivo, brindamos Educación Financiera a 3.206.237 personas de forma directa.
En línea con nuestra misión de inclusión social, generamos valor mediante la inclusión financiera y digital de comunidades vulnerables, facilitando la bancarización de artesanos, incluyendo a personas de pueblos originarios, a través de la entrega de medios de pago digitales y educación financiera. Adicionalmente, contribuimos a la protección del patrimonio cultural y el fortalecimiento de la cadena de valor al proveer recursos y herramientas a comunidades indígenas, asegurando la sostenibilidad de sus oficios ancestrales.
A nivel interno, hemos transformado la solidaridad y la diversidad en pilares de gestión del talento. Profesionalizamos nuestro Voluntariado Corporativo para maximizar la ciudadanía corporativa y apostamos decididamente por la “Economía Plateada”, integrando actualmente a 119 colaboradores senior en nuestros Centros de Experiencia. Esta estrategia confirma que la innovación digital se potencia con la diversidad generacional, creando un modelo donde la inclusión financiera de comunidades vulnerables y la valoración de la experiencia conviven en un mismo ecosistema de desarrollo sostenible.
En cuanto al marco de gestión, el Pacto Global ha funcionado como una brújula estratégica, brindándonos acceso a estándares de clase mundial y mejores prácticas en derechos humanos, normas laborales, medio ambiente y anticorrupción. Nuestra participación activa en las mesas temáticas nos permitió elevar la vara constantemente, fortaleciendo nuestra gestión ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza) y asegurando que nuestro impacto sea medible y tangible.
Medimos el éxito a través de hitos concretos que confirman la compatibilidad entre rentabilidad y sostenibilidad, demostrada al cierre del 2025.
Un logro destacado es habernos convertido en el Primer Banco “100% Carbono Neutral” de Paraguay, certificación otorgada por Carbono Negativo, tras un riguroso proceso de medición, logramos neutralizar nuestras 179 toneladas de CO2eq mediante iniciativas auditadas de compensación. Además, incorporamos buenas prácticas de diseño sostenible en nuestros edificios desde su concepción, promoviendo un uso más eficiente de recursos como energía y agua. Gracias a este enfoque y al fortalecimiento de nuestros EcoPuntos, aumentamos un 71% la recuperación de materiales reciclables.
Este compromiso con la circularidad y las buenas prácticas ambientales está formalmente validado por la certificación de la ISO 14001 (Sistema de Gestión Ambiental).
A nivel social, nuestro enfoque en el empoderamiento financiero e inclusión ha sido premiado con el Reconocimiento a las Buenas Prácticas ODS 2025 del Pacto Global en la Categoría Prosperidad por el Programa Innovación y Raíces, realizado en alianza con el IPA, que brinda herramientas concretas (educación financiera, bancarización, acceso a cobros digitales como QR y POS) a artesanos, fortaleciendo la resiliencia económica de este sector, beneficiando especialmente mujeres y comunidades indígenas.
Este año certificamos nuevamente el Sello de Integridad otorgado por la Contraloría General de la República (CGR) y el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). Este importante reconocimiento subraya y confirma el cumplimiento de los más altos estándares de transparencia y comportamiento ético.


