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Este ecosistema, con una visión que se remonta a la creación de hubs empresariales por líderes como Daniel Parodi, está posicionando a la Inteligencia Artificial (IA) como su eje central.
Fabio Farchetto, Founder y Director Ejecutivo en SKRB, detalla en esta entrevista cómo la región articula talento de clase mundial, inversión estratégica y mecanismos de gobernanza para impulsar startups de IA. Farchetto explica los desafíos críticos para asegurar rondas de inversión, las estrategias para democratizar la IA en las pymes y la importancia de integrar la ética y la creatividad como ventajas competitivas desde la concepción del producto.
¿Cómo se diferencia el ADN del ecosistema de startups cordobés —en términos de talento, inversión y especialización— del de otras regiones de Argentina, y qué papel central juega la Inteligencia Artificial en esta identidad?
Si hablamos de ADN, hablamos de un legado. Nuestra gran diferencia radica en la profunda sinergia entre sectores clave, impulsada por un talento con mentalidad pionera.
Quizás esta historia lo resuma bien: hace 20 años, el PhD en Ciencias de la Computación Dan Hirsch —un referente del ecosistema emprendedor local, miembro del club de inversores ángeles Addventure y socio fundador de Skater Elephant— llegaba desde Italia para, junto a otros, poner en marcha el centro de desarrollo de Intel.
El llamado ADSC (Advanced Development & Software Center) funcionaba en lo que hoy conocemos como “Ciudad Empresaria”: un verdadero hub de negocios a solo dos kilómetros del aeropuerto, con coworkings, hotel, áreas de eventos y oficinas corporativas. Fue una apuesta de otro gran emprendedor cordobés, Daniel Parodi, quien creó allí un ecosistema que combina grandes empresas con startups, del que surgieron múltiples proyectos tecnológicos que escalaron hasta Silicon Valley.
Esa historia —y el trabajo sostenido que le siguió— explica por qué la 22ª edición del Americas Competitiveness Exchange (ACE) se llevará a cabo en Córdoba, un evento organizado por la OEA y el Gobierno provincial para fomentar la innovación en agronegocios, biotecnología y transformación digital.
Hoy, esa misma audacia es la que posiciona a la Inteligencia Artificial como eje central de nuestra identidad: aplicamos talento de clase mundial para resolver problemas reales.
La IA genera gran valor, pero también requiere inversión. ¿Cuáles son los desafíos más críticos que enfrentan las startups de IA para asegurar rondas de inversión Seed o Serie A?
El desafío más crítico no es solo tener una buena idea, sino demostrar un modelo de negocio viable y un equipo capaz de ejecutarlo a escala global. En ese aspecto, Córdoba ha sabido articular múltiples mecanismos entre el gobierno, las universidades y el sector privado. Un ejemplo es el primer Congreso Internacional Biotech, realizado recientemente con más de 1.500 asistentes de toda Latinoamérica.
Mientras en otras regiones el tema recién comienza a tomar fuerza, Córdoba ya cuenta con un clúster de biotecnología apoyado por ProCórdoba y la Universidad Católica de Córdoba. Skater Elephant, junto al referente en salud e IA, el PhD y MD Enrique Majul (de la compañía Majul AI), está impulsando un fondo de USD $300.000 para el desarrollo e incubación de startups del sector biotecnológico, en apoyo a lo que ya hacen otros actores como la FCQ-UNC.
Pero no todo es capital. Ana Sammartino, referente del ecosistema, lidera desde hace años el programa del Founder Institute, donde colaboradores de alto reconocimiento ayudan a incubar ideas y a evitar que fracasen en sus primeros pasos. Lo mismo ocurre con Paula Gialdi Sviorcan en Asetec o Natalia Seiler en la Agencia Competitividad.
Todas ellas, con grandes agendas a favor del management emprendedor, son la prueba de que el ecosistema no solo inyecta dinero, sino que aporta la inteligencia de negocio necesaria para crecer. Finalmente, hay un diferencial que pocos consideran y que en Córdoba ya es un norte productivo: la creatividad y la experiencia de usuario aplicadas desde el inicio.
La Universidad Blas Pascal (UBP) y el Clúster Córdoba Creativa, liderado por Franco Berardo, están trabajando para embeber todo desarrollo con esta filosofía.
¿De qué manera las startups pueden abordar los retos de gobernanza de datos, privacidad y ética para construir soluciones escalables y confiables a nivel internacional?
La gobernanza de datos es un eje central y, más que un reto, es una ventaja competitiva. Desde SKRB trabajamos articuladamente con compañías como Marquez Compliance y otras especialistas que ponen el foco en la gestión, protección y uso responsable de la información.
Sin embargo, el desafío va más allá y abarca los nuevos entornos de vinculación con audiencias, que desafían los límites tradicionales del uso de datos.
Esto impulsa estrategias de marca que hoy se extienden incluso al metaverso, en plataformas como Roblox o Fortnite. Un ejemplo de ello es el trabajo que realiza la agencia Spain 41, junto a Hello Brand y Skater Elephant, desarrollando experiencias inmersivas y seguras para gobiernos y marcas dentro de estos nuevos entornos.
La confianza del usuario se construye con transparencia y ética desde el día uno.
La adopción de IA es lenta en muchas PyMEs tradicionales. ¿Qué estrategias o modelos de negocio deben adoptar las startups para hacer que sus soluciones sean accesibles y demuestren un ROI tangible?
Es cierto, y por eso la estrategia debe centrarse en desmitificar la IA y demostrar su valor de forma práctica y rápida. Estamos involucrados en programas de formación en toda Latinoamérica que hacen precisamente eso.
En Paraguay, por ejemplo, estamos lanzando junto a la Universidad Internacional de Desarrollo (UID) un programa para ejecutivos de todas las industrias enfocado en el uso activo de la IA.
En solo seis encuentros, los participantes no solo comprenden la teoría, sino que aprenden por dónde empezar, qué pasos seguir y cómo construir una prueba piloto aplicable a su entorno laboral. La clave es que no enseñamos conceptos abstractos; mostramos casos de éxito concretos y acompañamos el proceso con herramientas de IA.
Junto a Hello Brand, líder en customer experience y comunicación, trabajamos en soluciones adaptadas a PyMEs, como Scan AI, que aseguran una implementación ágil y un ROI medible en el corto plazo.
Considerando que el acceso al talento técnico especializado es un cuello de botella global, ¿qué estrategias innovadoras están implementando las startups exitosas para construir equipos de IA de clase mundial? Una tendencia muy efectiva es la incorporación de directores fraccionados.
Este modelo permite a una startup acceder a talento senior de clase mundial que de otra forma sería inaccesible.
Hace poco, nuestro fondo invirtió en Francis, una startup liderada por Pablo Pascolo —presidente de CentroFranchising, compañía con décadas de experiencia en franquicias—, cuyo objetivo es democratizar el acceso y la administración de este modelo de negocio. De inmediato, «blindamos» el directorio con tres directores fraccionados en tecnología, data y experiencia de usuario.
Esta modalidad permite que profesionales de alto valor participen en varias compañías sin perder involucramiento, acelerando así el crecimiento de las startups. Latinoamérica ya cuenta con numerosas comunidades de este tipo, integradas por talentos que pasaron por grandes corporaciones o escalaron startups y que hoy devuelven esa experiencia al ecosistema.
Es un modelo ganar-ganar: la startup obtiene experiencia de primer nivel y el ejecutivo diversifica su impacto.
Respecto al desafío en cuanto a la gobernanza de datos y la ética, ¿qué pasos proactivos deben tomar las startups para asegurar que sus soluciones sean transparentes y éticas, minimizando riesgos legales y reputacionales?
El paso más proactivo es integrar el compliance como un socio estratégico desde la concepción del producto, no como un auditor al final del camino.
En SKRB abordamos esto a través de un equipo de compliance especializado en proyectos sensibles que, por tratarse de recursos escasos y altamente calificados, ofrecemos también de manera fraccionada.
Esto permite que una startup, o compañía tradicional que lanza un nuevo desarrollo, desde su etapa más temprana tenga acceso a expertos que garantizan una implementación con sentido ético, de negocio y de experiencia de uso, minimizando los riesgos antes de que aparezcan.
De cara a la próxima ola tecnológica —computación cuántica o edge AI—, ¿cómo deben las startups de IA “preparar el futuro” de sus productos y arquitectura tecnológica para evitar la obsolescencia y mantener su relevancia?
Lo que viene es la expansión de la IA hacia la máquina; del software al hardware inteligente. Córdoba ya cuenta con compañías como Robots for Humanity, de Alejandro Parise, un especialista en robótica humanoide que acaba de inaugurar un centro de entrenamiento dedicado a este campo.
La mejor forma de prepararse es abrazar la velocidad del cambio, mantener la mente abierta y estar inmerso en un ecosistema que vive en la frontera. Más que evitar modelos antiguos, se trata de estar creando activamente los nuevos. La innovación sostenible exige flexibilidad y adaptación constante.
El futuro se construye en movimiento. En SKRB —y en todo el ecosistema de Córdoba— no esperamos la innovación, la estamos liderando.


