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Ante el nuevo escenario económico de Paraguay, marcado por la obtención del grado de inversión, el rol de las entidades financieras se vuelve fundamental para canalizar la liquidez mundial hacia proyectos de infraestructura y desarrollo.
Este hito abre una ventana de oportunidades sin precedentes que exige a las empresas locales adoptar altos estándares de gobierno corporativo y transparencia financiera.
Jose Britez Infante, CEO de Itaú Paraguay, analiza los pilares que posicionan a la entidad con los mejores índices de eficiencia del mercado, el rol estratégico de la banca ante la llegada de capitales globales y la convivencia con el ecosistema fintech.
¿Cuáles considera que fueron los pilares estratégicos que permitieron cerrar el último ejercicio con indicadores de eficiencia tan competitivos?
La mejora en la eficiencia es un indicador que demuestra nuestra búsqueda de resultados sostenibles mejorando el nivel de ingresos y gestionando mejor los costos, y es consecuencia de inversiones que hemos realizado en los últimos 6 años, donde la estrategia se basó en incrementar ingresos a través de un crecimiento saludable de los negocios, enfocados en fortalecer el relacionamiento con nuestros clientes, crecer la base de clientes de los perfiles donde teníamos y tenemos soluciones de acuerdo a sus expectativas, y acelerando la automatización de procesos que nos permite ser ágiles en las atenciones físicas.
También la digitalización de los procesos forma parte fundamental de este logro, ya que permite a los clientes autoatenderse.
Claramente todas estas acciones e inversiones comienzan a generar importantes ahorros en la operación y sobre todo mejora la experiencia de nuestros clientes que hoy nos califican con indicadores de satisfacción en niveles de excelencia en todos los segmentos.
Ante la inminente consolidación del grado de inversión para Paraguay en 2026, ¿cómo se prepara la entidad para actuar como puente entre los flujos de capital global y los proyectos locales?
El grado de inversión que Paraguay ha obtenido fue alcanzado después de casi dos décadas de trabajos ininterrumpidos en lograr este objetivo, y creo que aún no todos los empresarios ni agentes económicos dimensionan la real magnitud de todas las oportunidades y desafíos.
Partiendo de las oportunidades, tendremos una mayor oferta de flujos de capitales para financiamientos y aportes de capital para las empresas en condiciones sumamente favorables en comparación a lo que teníamos pre grado de inversión, pero para acceder a esto, hay exigencias básicas como: implementación de Gobiernos Corporativos con altos estándares basados en las buenas prácticas; Estados Financieros auditados por compañías de primer nivel a fin que certifiquen la calidad de la información y pueda ser convalidada por los fondos de inversión, bancos de inversión y bancos globales en sus evaluaciones y valorizaciones; y hacer el proceso de calificación de la empresa o grupo económico con las calificadoras internacionales similares a las utilizadas y obtenidas por el Gobierno.
¿Qué desafíos y oportunidades identifica en este nuevo escenario económico?
Por el lado de los desafíos, y creo que será consecuencia de lo arriba mencionado, así como se facilita el acceso a flujos de capitales, eso también genera interés por parte de empresarios e inversionistas internacionales que buscarán sus espacios en Paraguay, ya sea a través de una participación en sociedades, adquisiciones o directamente trayendo sus empresas con sus expertises y costos de capital más bajo.
Esto claramente no va a suceder de la noche a la mañana, pero Paraguay ya está en el mapa de los inversionistas e irán llegando cada año nuevos jugadores que nos exigirán a todos ser más eficientes, más competitivos y más profesionales, lo cual es una buena noticia.
Tenemos una oportunidad a futuro que no hemos tenido históricamente, y considerando el contexto de los países vecinos en la región, la liquidez mundial, así como la necesidad de Paraguay de US$ 30 billones en inversiones en infraestructura, la obtención del grado de inversión abre una ventana de facilidades aún mayor para el sector público y privado que no podemos desperdiciar.
¿Qué factores de gestión de capital y solvencia considera innegociables para que el sistema bancario paraguayo mantenga su reputación de estabilidad ante los mercados internacionales?
Es clave un sistema financiero sólido, con una gestión de capital y solvencia adecuada y exigente, ya que esto da previsibilidad a los inversionistas locales y del exterior.
Está demostrado, tomando nuestra historia de la crisis de los 90 e inicios del 2000 en Paraguay, así como también en las crisis regionales y la del 2008 con las sub prime, que sin un sistema financiero sano, los costos son incuantificables para la economía real y además las percepciones que quedan terminan afectando el crecimiento, así como generando grandes atrasos, hasta con pérdidas de grados de inversión.
En cuanto a gestión de capital también es importante mencionar la actual iniciativa del Banco Central para implementar IFRS para estándares contables de las entidades financieras, y avanzar hacia la implementación de Basilea 3 que permita asegurar la capitalización necesaria de acuerdo con los riesgos particulares y generales del sistema.
¿Qué indicadores de liquidez y rentabilidad hoy garantizan que la banca paraguaya sea un motor resiliente frente a la volatilidad económica regional?
Los indicadores que muestra el Banco Central y de acuerdo con las expresiones en diferentes espacios por las autoridades, ellos ven un sistema financiero resiliente y con capacidad de financiar el crecimiento de los sectores económicos.
Nosotros, desde Itaú, estamos haciendo nuestra parte, con índices de capital real muy por encima de las exigencias del regulador local e inclusive de nuestras propias políticas como Holding Itaú. Itaú es el banco más capitalizado del mercado paraguayo y con índices de gestión que lo posicionan como un líder sano y más seguro del sistema financiero.
¿Cuál es su percepción sobre la convivencia entre la banca tradicional y el ecosistema fintech en Paraguay?
Veo una convivencia natural como se está dando en todos los mercados; la banca tradicional haciendo una gran transformación a través de usos de tecnologías avanzada, pero con un legado tecnológico gigante que requiere modernizarse, y también con modelos de atención para todos los públicos y una oferta de productos y servicios más amplios que las fintechs.
Las fintechs están disrumpiendo el mercado con uno o más productos, como es natural, ya que el mindset es de prueba y error, e irán creciendo en su propuesta de valor bajo esta lógica. En el futuro veremos si los bancos fuimos capaces de transformarnos a un costo razonable y competitivo, y si las fintechs logran crecer con los costos de adquisiciones actuales e índices de eficiencias actuales.
Las fintechs son parte del ecosistema de hoy, en algunos casos son competencia, en otros son aliados y en otros casos se vuelven socios.
Yo no creo que los bancos o entidades financieras sepamos y debamos hacer todo, muchas veces tener un aliado o un socio ayuda a llegar más rápido y mejor a los clientes, que es lo importante. Itaú Paraguay ya está logrando capturar valor en la transformación por eso tenemos el mejor índice de eficiencia del fair share.
Mirando hacia el cierre de esta década, ¿cuál es el mensaje principal que desea transmitir a sus stakeholders?
Tener 101 años de vida como institución financiera ha demostrado solidez en la gestión, responsabilidad de los ejecutivos y visión de largo plazo, y la esencia de todo eso, son nuestros valores, donde la piedra angular es el valor que enuncia: la Ética es Innegociable, por eso la visión de Itaú Unibanco es siempre de largo plazo, lo que significa que todos los colaboradores debemos tener la visión de dueño, de sostenibilidad, y que esta visión prevalezca, sin dejar de mirar la generación de resultado año tras año.
Itaú es la única empresa brasilera y de las pocas de Latinoamérica en el ranking de las 500 marcas más valiosas del mundo, este reconocimiento significa un gran compromiso para entregar este valor en cada interacción con nuestro cliente y seguiremos trabajando para que nuestros clientes nos mantengan por otros 100 años como la marca más valiosa.
Por otro lado, y respecto al desarrollo económico del Paraguay, desde Itaú Paraguay somos muy conscientes de nuestro rol de creadores de mercados y lo asumimos con mucha responsabilidad y entusiasmo, desplegando una propuesta de valor integral que incluye productos y servicios para los diferentes sectores económicos, personas físicas y empresas.
Ejemplo de esto es la reciente emisión de bonos en guaraníes para un cliente corporativo donde parte de los inversionistas fueron del exterior y se pudo ejecutar la operación más grande del mercado de capitales paraguayo.


