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Vendiendo tranquilidad y calidad de vida

En un país como Paraguay, en el cual los índices de inseguridad son sumamente elevados y en donde esta se encuentra sumamente arraigada, las empresas de seguridad privada pueden ser una buena opción para que el bienestar propio y de los seres queridos esté en todo momento garantizado. Pero ¿qué tan difícil es administrar una organización de este rubro?

Para la ocasión decidimos conversar con el señor Luis Fretes, presidente de la reconocida firma Protek, una de las más importantes en el ámbito de la seguridad privada nacional. Este nos comenta acerca de cuáles son los secretos para lograr que una empresa logre ser aceptada fuertemente en este ámbito.

¿Cuáles son los puntos clave a la hora de gestionar la empresa?

De cara al cliente, lo primero es mirar el mercado que existe y el servicio a brindar. Actualmente hay un entorno interesante para el negocio de la seguridad ya que esta está entre las necesidades básicas insatisfechas más importantes del país, ahora de hecho está en el primer lugar.

Lo que uno debe tener es un producto que pueda ser accesible al cliente para que lo pueda pagar, y hay varias modalidades para ofrecer los servicios. Una de ellas es vender directamente cámaras, alarmas y otros elementos así, y la otra, que es más accesible, es la de tener en comodato. En ese caso uno no paga por el equipo, sino por el monitoreo.

¿Cuáles son las características principales que una empresa de seguridad privada debe tener para destacar?

Lo primero es credibilidad, ya que la seguridad se basa en la confianza. Uno debe construir una reputación como en todos los negocios, pero en este caso de manera más marcada, porque cuando uno abre las puertas a una empresa de seguridad, esta pasa a formar prácticamente parte de su vida diaria.

De lo que siempre nos hablan es de que brindamos tranquilidad y calidad de vida, cuando vos trabajás dando eso tenés que ofrecer un servicio que cumpla con los estándares internacionales de seguridad, y que todo tu recurso humano esté capacitado para actuar. Eso solamente se logra con confianza.

¿Cuáles son los criterios que se deben tener en cuenta a la hora de seleccionar al personal?

Esa es una parte muy sensible y lo primero que uno tiene que tener en cuenta son los antecedentes de la persona, esta no puede contar con antecedentes por estafa o asociación criminal, de hecho que la ley no te permite contratar a ese tipo de trabajadores en el caso de estas empresas.

Hay mucho control en ese sentido de las responsables de la seguridad privada por parte de la Policía Nacional. A esto hay que agregarle algunos requisitos que no figuran en las leyes, como podría ser la actitud de servicio que tenga el eventual personal. Cuando entrevistamos personas tratamos de ver cómo son sus habilidades hoy llamadas “blandas”, que tienen que ver por ejemplo con ponerse en el lugar del cliente ante situaciones difíciles.

El personal debe tener una actitud de servicio a la gente, siempre decimos que el que no sirve a la gente tampoco va a servir para este tipo de trabajos. A mí me encanta contratar a personas que están en algún gremio, comité de barrio o que sea un bombero voluntario.

Yo creo que en el caso de contratar a un bombero, uno ya se gana un buen colaborador, puesto que es alguien que ayuda a gente que no conoce, arriesgando su vida con un espíritu solidario. Con todo eso es claro que en la empresa va a funcionar muy bien, porque cuenta con vocación de servicio.

¿Cómo podría resumir la filosofía que se debería implantar dentro de una empresa de seguridad privada?

Tendría que ser la de dar tranquilidad y calidad de vida al cliente, cuando vos tenés como misión eso ocurre que el asesor comercial debe vender un sistema que no deje zonas desprotegidas y el instalador debe hacer un buen trabajo colocando el equipamiento para que no emita falsas alarmas, cosa que lejos está de dar tranquilidad.

Así mismo, el operador que atiende al cliente debe ser empático con él en esos momentos de intesidad, a los cuales llamamos “momentos de la verdad”, que normalmente se dan cuando el ladrón está en el lugar actuando y nuestro patrullero debe responder con rapidez y agilidad, tratando de estar preparado para proteger la vida por sobre todo.

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