CJB2

Proyecciones económicas del sector empresarial para el 2018

Con un nuevo año por delante, Carlos Jorge Biedermann, presidente de South Food S.A. y titular de la Cámara de Anunciantes del Paraguay, comparte las perspectivas económicas desde el punto de vista del sector privado.

¿Cuáles son las proyecciones económicas para el sector empresarial durante este 2018 con respecto a lo que fue el año 2017?

Ubiquémonos en el 2017, un año complicado pero que al final terminamos bien, superando las expectativas. Nosotros pensábamos que, por los problemas que hemos tenido en el ámbito político – el incendio en el Congreso, el tema de la enmienda y otras gentilezas del esquema político – íbamos a vernos afectados. Sin embargo, hemos terminado bastante bien en la economía y eso nos indica algo muy importante: han pasado cuatro gobiernos y, sí, tenemos en Paraguay una política de Estado. Siempre criticamos y decimos que nuestro país no tiene política de Estado, sin embargo, hay una, que es la que tenemos que mantener a como dé lugar: la política de Estado en términos de respetar, defender, cuidar los fundamentos y principios macroeconómicos, política monetaria, política fiscal, política cambiaria, inflación, etc. que permiten hoy día un crecimiento, a pesar de que el Paraguay está en el medio de una región con serios problemas económicos.

¿Cómo ve la situación económica del Paraguay en relación a los países vecinos?

Hoy día, Paraguay es un país que está creciendo en una tasa interesante. Podríamos estar mejor… obviamente, siempre nuestro deseo es estar mejor, pero en realidad es interesante que está creciendo en una región donde no está creciendo absolutamente nada. ¿Qué significa esto? Que hemos conseguido blindar, de alguna manera, la economía en relación a los momentos políticos y nuestra idea es que el gobierno que venga, sin importar del color que sea, continúe esto.

Resaltado: Hemos conseguido blindar, de alguna manera, la economía en relación a los momentos políticos.

En su opinión, ¿cuál debería ser el plan para mejorar la economía paraguaya?

Es fundamental que se respete la política de Estado, que privilegie a los principios y fundamentos macroeconómicos, y tres temas más: primero, mejorar la calidad de gasto es una gran preocupación, el gasto público todavía está mal direccionado, el presupuesto general de la nación está pervertido, se privilegia siempre al gasto rígido y no queda dinero para inversión… Paraguay necesita desesperadamente de invertir en obras públicas, etc.  En segundo lugar, me interesa muchísimo que el dinero que nosotros aportamos, además de ser utilizado bien, se convierta en calidad de vida para la gente; queremos una mejora en la calidad del gasto. Y, en tercer lugar, también queremos rendiciones de cuentas, queremos saber qué se hace con nuestro dinero, es decir, cómo se gasta. También cuidar todos los temas que hacen a la comunidad nacional, para que cada vez más paraguayos tengan mejores condiciones de vida. Paraguay es un país rico, todavía mal administrado (aunque estamos empezando a ver mejoras o por lo menos está la intención de mejorar), pero todavía no podemos justificar tener pobres con un país rico y con todas las condiciones naturales y con todos los activos estratégicos que tenemos, entonces nos cuesta mucho seguir usando esa excusa de pobreza. Paraguay no debería tener pobreza, necesitamos un plan país que sea ejecutable, que sea controlable y que produzca resultados. Hay que tener un escenario que permita al sector privado seguir creciendo en igualdad de condiciones. Hoy todavía es un grave problema en Paraguay la inequidad fiscal, que es terrible. Algunos pagamos todos los impuestos, otros pagan un poco y hay muchísima gente que no paga absolutamente nada. Eso ocasiona un desequilibrio en la inequidad fiscal y no es justo. Además, se convierte en una competencia desleal e ilegal que es intolerable. Esos son los temas que venimos permanentemente hablando desde el empresariado y que, por suerte, hemos hablado con los precandidatos en su momento y vamos a seguir hablando seguramente con las autoridades designadas a través de las elecciones.

Paraguay es un país muy interesante, con muchas oportunidades. En este momento estamos siendo admirados a nivel regional e internacional, y tenemos que empezar a invertir muchísimo, masivamente, en estructura y en capacitar a nuestra gente para ser productiva y eficiente.

Tenemos un problema grave de capacitación laboral, que hay que tratar de solucionar rápidamente, además del tema de educación, que es otro problema muy grave. Yo quiero separar el tema educación del tema capacitación laboral porque educación es a largo plazo, es generacional y la capacitación laboral es para ayer, para la semana pasada. Por último, las reglas de juego. Nadie serio va a venir a invertir al Paraguay si no hay reglas de juego. Si hay dudas respecto al comportamiento de la justicia o si las leyes se cambian de acuerdo al humor mandatario de turno o de la relación entre el Congreso y el Ejecutivo, etc. eso hace que el país pierda o que deje de exponer una imagen adecuada y se pierde el interés de invertir en Paraguay. Nosotros necesitamos que mucha gente venga a invertir al Paraguay, el país necesita socios serios, con una visión de incorporar tecnología, infraestructura, etc. Porque contamos con recursos, tenemos energía para que el mundo venga a enchufarse al Paraguay, tenemos tierra para seguir produciendo alimentos con valor agregado, tenemos una población joven que capacitada puede ser un valor extraordinario, porque el paraguayo cuando está capacitado tiene motivación y es un trabajador extraordinario. Muchas veces fuimos grandes ejemplos afuera, pero hay todavía un gran porcentaje de gente que no tiene una capacitación completa o adecuada para este momento.  Estamos en la sociedad y economía del conocimiento, por lo que tenemos que pasar de las manos a la mente y estamos trabajando en eso. Pero las oportunidades son extraordinarias, Paraguay tiene todas las oportunidades para ser un país pequeño pero exitoso, desarrollado. Principalmente necesitamos exponernos al mundo como país serio y previsible. Esa es la visión que tenemos y es lo que estamos tratando de decir y de permanentemente reclamar.

Con respecto a las inversiones ¿cómo se está perfilando este escenario?

Bien, hay inversiones. Lo que pasa es que muchas veces las inversiones son emocionales, tienen que ver con el ambiente que se está viviendo y muchas veces las inversiones pueden estar demoradas porque uno puede estar esperando a ver qué tipo de gobierno va a venir, cuáles van a ser los ministros, cuál va a ser el sentido de dirección que éstos van a dar a la economía, etc. Entonces hay gente que está esperando, nosotros estamos en la corrida de seguir invirtiendo de todas maneras pero sí, también reconocemos que hay inhibidores en instituciones que todavía no están adaptadas al momento y cuesta mucho ser serios en Paraguay. Cuesta mucho ser formal, competimos con mucha desigualdad, competimos con gente que no tiene a su personal en IPS, competimos con gente que no paga impuestos, competimos con gente que hace la evasión y es lo ilegal de su estrategia de competencia, entonces lo que pretendemos es que el gobierno de turno cumpla su misión institucional e iguale la cancha. Todos debemos pagar los mismos impuestos, todos tenemos que competir por calidad de gestión y principalmente las instituciones públicas tienen que tratarnos a todos por igual, no solamente controlar a la gente que paga impuestos y al resto dejarles bajo los árboles operando de una manera absolutamente informal. Esa es la misión. Si nosotros logramos esto, la economía paraguaya va a florecer, vamos a seguir generando puestos de trabajo, crear más empresas, ser más innovadores, seguir invirtiendo en tecnología, etc. Sin ninguna duda, Paraguay va a ser un país de nivel. Si usamos mejor nuestros activos estratégicos (tierra, agua, energía y gente joven) podemos ser un país pequeño, pero muy exitoso, porque muchas veces el ser pequeño no significa que uno tiene un límite. Nosotros apostamos a la eficiencia de escala, no a la economía de escala. Para un país como el Paraguay es mucho más importante ser eficiente en escala, porque nunca vamos a poder tener una economía de escala porque somos pequeños, pero sí podemos ser eficientes y ahí es donde tenemos que ser más rápidos, sacar todos los inhibidores que existen. Cuesta mucho con la burocracia estatal que todavía es muy complicada y castiga a las empresas formales sacando permisos. Hay instituciones que son calvarios para el sistema empresarial y eso afecta, porque nos saca competitividad y en ambos casos nos saca las ganas. Entonces, estas son las cosas que tenemos que seguir permanentemente discutiendo, y lo estamos haciendo para que Paraguay se convierta en un país serio, formal, presentable.

Nosotros apostamos a la eficiencia de escala, no a la economía de escala.

Por otro lado, con el constante cambio en el mercado global, ¿cómo se debe adaptar el empresariado paraguayo para avanzar y desarrollarse en mercados más internacionales?

Lo está haciendo, la economía no es casualidad. El relativo éxito que estamos teniendo como país no es casual. Yo creo que acá, aparte de los productos que tienen que ver con el agro, que son commodities, el desempeño de las empresas paraguayas es muy importante estando en una región donde somos los más pequeños y competimos con economías que son de escalas completamente diferentes y sin embargo hay categorías económicas en donde empresas y marcas paraguayas compiten de “igual a igual” o incluso mejor que marcas de mucha envergadura de Brasil, de Argentina o de otros países de la región. Entonces eso significa que no somos tan malos y estamos haciendo bien las cosas. Cuando encontramos el nicho adecuado, podemos ser extremadamente eficientes.

¿Quiere agregar algo más?

Volviendo al tema económico, el 2017 terminamos bien. Yo creo que el 2018 vamos a terminar también de la misma manera, todas las señales son positivas. Esperamos que el próximo gobierno tenga esa misma visión, respete irrestrictamente la política de estado de macroeconomía y que genere condiciones para que el sector privado siga invirtiendo. Por otro lado, que el empresariado que ya invirtió en Paraguay sea un buen ejemplo para que otros se animen a invertir.

Yo creo que el 2018 va a ser un buen año y esperamos que los próximos gobernantes tengan esa misma intención y decisión.

Esperamos que el próximo gobierno tenga esa misma visión, respete irrestrictamente la política de estado de macroeconomía y que genere condiciones para que el sector privado siga invirtiendo.

Etiqueta: Sin etiqueta

Comentarios cerrados